Hay decisiones de política comercial que se sienten en el escritorio del gerente de operaciones antes de que lleguen a los titulares. La escalada arancelaria entre Ecuador y Colombia es una de ellas. Desde febrero de 2026, empresas que importaban con normalidad desde el país vecino —medicamentos, insumos agrícolas, materias primas, cosméticos, vehículos de carga— enfrentan una realidad completamente distinta. Y en muchos casos, nadie les avisó a tiempo.
En este artículo te explico qué está pasando, por qué importa más de lo que parece, y qué deberías estar haciendo hoy si tu empresa depende de proveedores colombianos o exporta hacia ese mercado.
El origen: una disputa que mezcla seguridad y comercio exterior
Todo comenzó el 1 de febrero de 2026, cuando el SENAE puso en vigencia la Resolución SENAE-SENAE-2026-0006-RE, que estableció una «tasa por servicio aduanero de control» del 30% sobre el valor en aduana de todas las mercancías provenientes u originarias de Colombia.
La justificación oficial fue técnica pero con fondo político: Ecuador identificó una omisión sistemática en los controles de salida de mercancías desde territorio colombiano, lo que —según la resolución— contraviene la Decisión 778 del Régimen Andino de Control Aduanero y traslada una carga operativa adicional al Estado ecuatoriano.
En términos prácticos: si importabas un producto valorado en USD 10.000 desde Colombia, de pronto debías pagar USD 3.000 adicionales antes de retirar tu mercancía. Y ese era apenas el comienzo. La escalada fue rápida y deliberada:
| FECHA | TASA | RESOLUCIÓN | ESTADO |
| 1 Febrero 2026 | 30% | SENAE-2026-0006-RE | No vigente |
| Marzo 2026 | 50% | SENAE-2026-0017-RE | No vigente |
| 1 Mayo 2026 | 100% | SENAE-2026-0031-RE | No vigente |
| 1 Junio 2026 | 75% | Anuncio 4 May 2026 | Vigente desde Jun |
Cuatro meses. Cuatro tasas distintas. Una cadena logística en estado de emergencia.
El impacto real: no es teoría, son números
Las cifras del Banco Central del Ecuador hablan con claridad. En febrero de 2026 —el primer mes de vigencia de la tasa al 30%— el comercio bilateral con Colombia alcanzó apenas USD 124,9 millones, una caída del 44% frente al mismo mes de 2025.
Datos clave · Banco Central del Ecuador — Bimestre 2026
→ Caída del comercio bilateral: –44% vs. mismo período 2025
→ Importaciones ecuatorianas desde Colombia: –66% (USD 65,2 millones)
→ Exportaciones ecuatorianas hacia Colombia: –20% (USD 59,7 millones)
→ Exportaciones colombianas a Ecuador (a marzo 2026): –60% (Fuente: Analdex)
→ Energía eléctrica colombiana hacia Ecuador: –77,1%
Los sectores más golpeados en Ecuador fueron medicamentos y productos de higiene personal (–34%), productos químicos e insumos para la industria (–48%), equipos de transporte de carga pesada, y materias primas para la agricultura.
Colombia respondió de inmediato. El 30 de abril de 2026, mediante el Decreto 0455, aplicó aranceles escalonados del 35%, 50% y 75% a más de 200 partidas ecuatorianas, incluyendo banano, flores, productos del mar, llantas, madera y bebidas. El resultado: el comercio bilateral —que en años recientes bordeaba los USD 5.000 millones anuales— entró en congelación técnica.
¿Arancel o tasa? La discusión que tiene consecuencias legales
Aquí entra un debate técnico que no es menor. El SENAE denominó la medida «tasa por servicio aduanero», pero la Secretaría General de la Comunidad Andina la calificó como un tributo o gravamen a las importaciones, incompatible con el Programa de Liberación del Acuerdo de Cartagena.
Esta distinción importa porque las tasas por servicio deben responder a un costo real y demostrable por el servicio prestado. Aplicar un porcentaje del 100% sobre el valor en aduana de cualquier mercancía colombiana —sin distinción de origen, tipo o riesgo— es difícil de sostener técnicamente como ‘tasa’ frente a un panel arbitral internacional.
Mi lectura como especialista en normativa aduanera: esta medida, en su versión del 100%, era insostenible en el tiempo no solo económicamente, sino jurídicamente. La reducción anunciada al 75% a partir del 1 de junio es una corrección táctica, no una resolución del conflicto.
Lo que no te están diciendo: el efecto sobre el importador ecuatoriano
Cuando se habla de esta disputa en los medios, el foco está en la geopolítica. Pero el impacto más silencioso y más severo lo está absorbiendo el importador ecuatoriano mediano y pequeño que nadie menciona.
Una empresa que importa mensualmente USD 80.000 en insumos desde Colombia pasó de pagar cero arancel preferencial (gracias a la CAN) a pagar USD 80.000 adicionales en tasa al 100%. Su margen operativo no resiste eso. Las consecuencias reales que estoy observando en el mercado son tres:
Migración forzada de proveedores
Empresas que llevaban años con proveedores colombianos están buscando alternativas en China, Perú, Brasil o México. Es un proceso que toma entre 3 y 6 meses e implica costos de búsqueda, validación y reconfiguración logística que nadie tiene presupuestado.
Efecto precio al consumidor final
Los medicamentos, insumos agrícolas y productos de cuidado personal que Ecuador importaba de Colombia se están encareciendo o desapareciendo de los canales comerciales. El consumidor lo siente, aunque no sepa por qué.
Parálisis en la zona fronteriza
El Puente Internacional Rumichaca, que en condiciones normales moviliza miles de toneladas semanales, operó con flujo mínimo durante mayo de 2026. Transportistas, agentes de aduana y comerciantes de Tulcán y Carchi son quienes pagan el costo humano de esta disputa.
¿Qué viene ahora? Mi lectura estratégica
La reducción al 75% a partir del 1 de junio es una señal positiva, pero insuficiente. Para Javier Díaz, presidente de Analdex, incluso al 75% «es imposible hacer comercio». Xavier Rosero, presidente de Fedexpor, coincide: las condiciones siguen siendo complejas para las empresas ecuatorianas.
El conflicto tiene una ventana de resolución en agosto de 2026, cuando Colombia tendrá cambio de gobierno. El presidente electo ya expresó disposición al diálogo, y Noboa redujo la tasa precisamente como «muestra de buena voluntad para trabajar con el próximo gobierno». La señal está dada.
Pero hay algo que me preocupa como experta en comercio exterior: la incertidumbre normativa en sí misma es un costo. Que la tasa haya cambiado cuatro veces en cuatro meses destruye la capacidad de planificación empresarial. Eso no se resuelve con una tasa del 75% ni del 30%: se resuelve con estabilidad normativa y acuerdos vinculantes.
Qué debería estar haciendo tu empresa hoy
Si importas desde Colombia:
Haz una auditoría inmediata de tus partidas arancelarias. Identifica cuáles tienen excepciones a la tasa: admisión temporal, tránsito aduanero, reimportación, bienes de capital amparados en contratos de inversión, entre otros. No todas las mercancías están afectadas al mismo nivel, y hay espacios normativos que muchos importadores no están utilizando por desconocimiento.
Si exportas hacia Colombia:
Revisa el Decreto 0455 con detalle. Las más de 200 partidas afectadas con tasas del 35%, 50% y 75% son el mapa de lo que no puedes vender con rentabilidad hoy — pero también son el mapa de lo que tu competidor no puede importar a bajo costo desde Ecuador, y eso puede ser una ventana de oportunidad en el mercado interno.
Para todos:
Diversifica. Esta disputa ha demostrado que depender de un solo país para insumos críticos es un riesgo operativo que puede destruir tu negocio en semanas. No esperes a que la crisis golpee para buscar proveedores alternativos.
Reflexión final
Llevo más de diez años operando en comercio exterior, y lo que más me preocupa de esta situación no es la tasa en sí —las tasas suben y bajan, los aranceles se negocian. Lo que me preocupa es que miles de empresas ecuatorianas pequeñas y medianas están tomando decisiones críticas de abastecimiento sin información técnica actualizada, sin asesoría en clasificación arancelaria y sin una estrategia de contingencia.
La política comercial cambia. Los mercados cambian. Pero las empresas que sobreviven a estas turbulencias son las que tienen claridad sobre su estructura de costos, conocen su posición arancelaria, y cuentan con un equipo o asesor que les avisa antes de que el cambio les golpee.
Eso es exactamente lo que hacemos en MGM Trade Consulting.